Gripe porcina, testimonios de la crisis
En BBC News se están haciendo eco de testimonios de personal médico en Ciudad de México sobre la gripe porcina, donde la situación parece algo descontrolada. Os traduzco algunos de los testimonios que recogen:
Trabajo como doctor residente en uno de los principales hospitales de Ciudad de Méxic, y tristemente, la situación está lejos de estar bajo control. Considero que los Medios no están explicando la verdad. Las autoridades han distribuido vacunas entre todo el personal médico pero sin resultados, porque dos de mis asociados que trabajaban como interinos en el hospital han muerto a causa del nuevo virus en menos de 6 días a pesar de que estaban vacunados. El número oficial de muertos es de 20, sin embargo, el verdadero número de víctimas es de más de 200. Entiedno que debemos evitar el pánico, pero contar la realidad debería ayudar ahora a la prevención y a evitar más muertes.
Yeny Gregorio Dávila, Ciudad de México.
Soy un doctor especializado en enfermedades respiratorias y cuidados intensivos en el Instituto Nacional de Salud. Aquí tenemos una situación de emergencia severa por la gripe porcina. Más y más pacientes están siendo ingresados en cuidados intensivos. A pesar de los esfuerzos heóricos del personal (doctores, enfermeras, etc..) los pacientes continuan inevitalemente muriendo. La verdad es que los tratamientos anti-virales y las vacunas no están teniendo ningún efecto, incluso en grandes dosis. El personal médico está atemorizado. El riesgo de infección es elevado entre los doctores y el personal médico.
Hay una sensación de caos en los otros hospitales, y no sabemos que hacer. El personal médico está empezando a marcharse, optando por retirarse o pedir vacaciones. La verdad es que la mortaldad es incluso más elevada de lo que dicen las autoridades, al menos en el hospital en el que yo trabajo, esta matando de 3 a 4 pacientes al día, desde hace más de 3 semanas. Es una desatre y hay un gran miedo aquí. Cada vez, pacientes más jóvenes, de 20 a 30 años, están muriendo ante nuestros impotentes ojos y hay una gran tristeza entre el personal médico.
Antonio Chavez, Ciudad de México.
fuente: http://www.gurusblog.com
28. abril 2009 | Sección:
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