Se va…se va…y se fue la primera década
Fracasó la Reforma Hacendaria; el Programa del Empleo También; Desempleados 2.3 millones; la Inflación Creció 6.1 por ciento, sin Maquillajes; Se les Fue de las Manos la Economía y Otras Cosas; Sin Embargo, la Adversidad No Detuvo la Marcha del País.
Se va…se va…inevitablemente se fue 2009. Un año más y, con ello, pasaron los sueños y las esperanzas de un bienestar mejor para los mexicanos en la primera década del siglo XXI y del tercer milenio. ¿Acaso otra década perdida como la de los 80´s y 90´s?
Tres décadas perdidas y el 80 por ciento de los mexicanos seguimos aquí con las crisis recurrentes y galopantes a cuestas y, por si fuera poco, continuarán los malos presagios económicos para el 2010. Sólo el 20 por ciento de los mexicanos disfrutan de sus bienes o fortunas extraordinarias gracias a la posesión y control en los negocios, precisamente los más rentables en manos de particulares o iniciativa privada, unos por herencias, muchos por concesiones y otro tanto de dudosa procedencia.
Sin embargo, he ahí vertical y horizontal a más de 106 millones de connacionales que conforman el gran mercado nacional, consumidores que hacen al mercado donde se mueven las diversas fuerzas económicas, por lo que sin ese número de compatriotas, mal que bien compradores y usuarios, no habría tal mercado. Esta es la razón que, pese a las fluctuaciones y la nociva intermediación de malosos y de los gobiernos que todo lo entorpecen, permite la existencia y movimiento de este país, tan vilipendiado, como es México. Los pueblos son los que mueven a las economías, sin necesidad de ideologías.
Es momento de reflexión y de un somero análisis de lo realizado y de lo pendiente a realizar. El balance personal, el familiar y el nacional mostrarán tantos aciertos, tantos errores y tantas omisiones. La incógnita es conocer el resultado en cada una de las evaluaciones para saber si hubo avance, estancamiento o retroceso en el lapso 2000-09.
Es evidente que la adversidad tiene un papel relevante en los indicadores económicos de México, particularmente en los dos últimos años, 2008 y 2009, por ejemplo: el colapso de la economía norteamericana a partir de la situación hipotecaria y la ruidosa caída de la firma inversionista Lehman Brothers y de ahí la resbaladilla de toda la banca de EU en la que tocó fondo la más poderosa hasta ese momento, The City Group, que en conjunto rebasaron a la histórica crisis financiera de la Gran Depresión de 1929.
La recesión de Estados Unidos gravitó negativamente en el comercio exterior mexicano, principalmente en la retracción de las exportaciones e importaciones; la baja en las inversiones extranjeras directas (IED) fue de 9 mil millones de dólares, es decir, de 22 mil millones de dólares en 2008 a 13 mil millones en 2009; más la disminución de 40 por ciento de las remesas de divisas de los trabajadores migratorios; la reducción de más de 5 mil millones de dólares en divisas de la corriente turística y la abrupta baja en los precios petroleros internacionales sacudieron los ingresos de las finanzas públicas.
Aunado a lo anterior, la sorpresiva influencia y aparición del fenómeno sanitario, conocido como “influenza”, en marzo-abril de 2009, produjo otro descalabro económico a la industria, comercio y servicios, debido a la precipitación y fallas oficiales en los niveles federal y local fueron de nefastas consecuencias. Y para quien lo dude, éste diciembre es de los más fríos en los últimos años y las autoridades están calladas, de vacaciones, y sin registrar las estadísticas “alocadas” que manejaron irresponsablemente en la primavera. ¿No hay muertos ni hospitales abarrotados ni nuevos casos detectados?
La producción industrial cayó 10.2 por ciento en el promedio anual; la actividad comercial decantó 30 por ciento del total de ventas; la economía informal creció al 65 por ciento del promedio de la economía general, por lo que rebasó el nivel de la recaudación fiscal formal; el sector hipotecario reportó una cartera vencida de 52 por ciento mayor al cierre de octubre de este año respecto al mismo mes del año anterior, o sea, 13 mil 800 millones de pesos de los créditos otorgados no fueron pagados; al término del primer semestre de 2009, más del 30 por ciento de las tarjetas de plástico fueron paralizadas por la banca, al registrar más de 12.2 por ciento del índice de morosidad. De 23 millones de plásticos vigentes en el mercado, sólo se utilizaron 16.3 millones de tarjetas, 6.7 millones fueron canceladas o congeladas. Los bancos habían cancelado 3.4 millones de tarjetas, al pasar de 26.4 millones en el primer semestre de 2008 a 23 millones a igual periodo de 2009.
Recordar que las exportaciones petroleras decrecieron 62 por ciento, en volumen, y 50 por ciento en precio promedio en el primer semestre y las no petroleras disminuyeron 15.7 por ciento. Y se anunció un hoyo fiscal para el 2010 de 308 mil millones de pesos por lo que se hicieron severos ajustes en los presupuestos de ingresos y egresos de la Federación para el 2010. Las cifras del desplome económico son elocuentes.
SE LES FUE DE LAS MANOS LA ECONOMIA Y OTRAS COSAS
Desde abril dimos a conocer que estaba planteada la renuncia del secretario de Hacienda, Agustín Carstens, pero el Presidente Calderón lo sostuvo pese a los desaciertos hacendarios. Elevó los precios del gas, gasolinas y turbosina que impactaron en la inflación general de bienes y servicios en el 2008 y repercutieron en el 2009. Ahora, la inflación muestra el 6.1 por ciento anual, así como el descenso de la tasa de crecimiento del PIB, que para estas alturas no alcanza el 1.0 por ciento y sí estará en menos de un dígito (0.9 a 0.5) como lo pronosticó Banxico.
Precisamente, el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, le enmendó la plana numerosas ocasiones a Carstens. El tiempo le dio la razón. Ambos personajes dejarán formalmente sus cargos el próximo 31 de diciembre. Ortiz tomará unas vacaciones y Carstens asumirá la titularidad de Banxico. En tanto, el nuevo secretario de Hacienda y Crédito Público, Ernesto Cordero tendrá un gran reto para cumplir su nueva gestión ante los nubarrones económicos y financieros el 2010.
El talento del señor Carstens consistió en elevar el IVA a 16 por ciento y crear impuestos, como el IETU tantas veces criticado por los empresarios y los profesionales de la contaduría y fiscalistas, porque bloqueó el crecimiento de las empresas, y el Impuesto a Depósitos en Efectivo (IDE). Esto ocasionó que la reforma hacendaria y fiscal fracasaran, porque no incrementó en forma sólida la recaudación ni mejoraron las finanzas públicas ni los índices económicos, y otra evidencia, ya se planea una nueva reforma. Por tanto, la declaratoria presidencial de que “México salió de la recesión” y “el país no se nos fue de las manos” fue muy desafortunada, no creída por millones quienes padecen las consecuencias de todo lo negativo, y aún faltan los ajustes y los informes correspondientes al último trimestre de 2009.
El Presidente Calderón Hinojosa obtuvo un empate entre aciertos y errores al concluir sus tres años de gobierno, al primero de diciembre. Lo positivo está en el tenaz, firme y decidido combate al narcocrimen. Los resultados son contundentes y sin lugar a dudas. Todos los sectores de la población, incluida la Iglesia Católica, aplauden y reconocen los esfuerzos y los éxitos a cargo de las fuerzas armadas mexicanas, Ejército, Fuerza Aérea, Marina y la Naval, así como la PGR y la Policía Federal de la SSP.
22. Diciembre 2009 | Sección:
1 comentario










hola amigos tengo una pequeña revista con una seccion llamada clima politica, en la cual desarrollo temas de interes nacional, soy de cozumel, q. roo, y deseo pedirles permiso para reproducir este tema, por favor si me la autorizan la editare el 25 para salir a la luz el sabado 26, por favor avisenme si seira ilegal, reproducir este trabajo. en ese caso me abstendria de hacerlo.
pues mucgras gracias por su consideracion